La torre pirata con las vistas más fotografiadas de Ibiza
Si tuviera que elegir un solo lugar en Ibiza para llevar a alguien que visita la isla por primera vez, sin dudarlo elegiría la Torre des Savinar. Esta antigua torre de defensa del siglo XVIII, construida para vigilar la llegada de piratas berberiscos, se alza sobre unos acantilados impresionantes.
Desde aquí se contemplan Es Vedrà y Es Vedranell como en ningún otro punto de la isla. Es uno de esos lugares que te hacen entender por qué Ibiza es mucho más que playas y fiesta.
Cómo llegar y dónde aparcar
Para llegar al inicio de la ruta tienes que tomar la carretera que va de Sant Josep hacia Cala d'Hort. Antes de bajar a la playa, verás un desvío a la derecha señalizado hacia la torre.
Este camino de tierra es transitable en coche normal, aunque con cuidado porque tiene algunos baches y piedras sueltas. Al final del camino hay una zona de aparcamiento informal donde caben unos veinte coches. Desde aquí comienza la caminata propiamente dicha, que apenas dura veinte minutos pero es de una belleza que te deja sin palabras.
El sendero hacia la torre
El tramo principal
El camino es relativamente corto, unos ochocientos metros, pero tiene un par de tramos con algo de pendiente y terreno irregular. No es una ruta difícil en absoluto, pero sí conviene llevar calzado cerrado y con buena suela. Sandalias y chanclas son mala idea aquí.
A medida que avanzas, el paisaje se va abriendo y empiezas a vislumbrar el mar entre los pinos y las sabinas. Los aromas a tomillo y romero silvestre impregnan el aire, especialmente en primavera.
La bifurcación del sendero
Hay un punto del camino donde el sendero se bifurca:
- A la izquierda: llegas directamente a la torre, con una perspectiva elevada que abarca toda la costa suroeste
- A la derecha: un mirador natural sobre los acantilados con vista frontal de Es Vedrà
Mi consejo es visitar ambos, porque las perspectivas son diferentes y complementarias.
La Torre des Savinar por dentro
La torre en sí es una construcción cilíndrica de piedra bastante bien conservada, aunque no se puede entrar oficialmente porque necesita restauración. Mucha gente sube hasta la plataforma superior a través de un hueco en el muro.
Aviso importante: si decides subir a la plataforma, ten mucho cuidado porque no hay barandillas ni protección alguna y la caída sería fatal. Valora los riesgos antes de hacerlo.
Desde la plataforma superior la panorámica es de 360 grados y absolutamente espectacular: Es Vedrà parece tan cerca que podrías tocarla, el mar cien metros más abajo brilla en todos los tonos de azul y turquesa imaginables, y los acantilados de Cala d'Hort se extienden hacia el norte con una majestuosidad salvaje.
El mejor momento para visitarla
Sin duda, la hora del atardecer es cuando este lugar alcanza su máxima belleza. La luz dorada envuelve Es Vedrà y crea unas sombras dramáticas en los acantilados que hacen que la roca parezca arder. Los colores del cielo van cambiando de dorado a naranja, rosa, violeta y finalmente un azul profundo.
En primavera también es espectacular, porque los acantilados se llenan de flores silvestres amarillas y moradas que contrastan con el azul intenso del mar. Y en invierno, con el mar embravecido, la escena tiene una fuerza salvaje que pone los pelos de punta. Cada estación ofrece algo diferente, así que vuelve todas las veces que puedas.
Información práctica
- Distancia: 1,6 km (ida y vuelta)
- Dificultad: Baja
- Duración: 40-60 minutos (incluyendo paradas para fotos)
- Mejor época: Todo el año, ideal al atardecer
- Calzado: Cerrado y con buena suela (nunca chanclas)
- Imprescindible: Linterna si vas al atardecer, cámara de fotos